Isidro Rebollo. Dr. en psicología, psicoanalista.

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Más sobre TDAH: "El Ritalín"

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http://laverdadsecuenta.cl/2013/04/22/3-conclusiones-cientificas-negativas-sobre-el-ritalin.shtml

El TDAH, viejas noticias

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El psiquiatra que "descubrió" el déficit atencional en los niños confesó que "es una enfermedad ficticia"

Según un semanario alemán, Leon Eisenberg dijo, antes de morir, que  lo que debería hacer un psiquiatra infantil ante el TDAH es determinar las razones psicosociales que pueden producir problemas de conducta.

 

A la psiquiatría hace tiempo que se le ve el plumero. Son tantas las enfermedades y trastornos que se describen en sus manuales que hoy en día lo raro es no tener nada. Después de hacer saltar las alarmas al incluir las rabietas en el último Manual de Pediatría DSM (la biblia de los psiquiatras) y después de ver como el gobierno estadounidense declara en un informe que 1 de cada 5 niños tiene un trastorno de la salud mental, cifras que parecen un insulto al sentido común de la población, porque es imposible que tantos niños estén mentalmente enfermos, aparecen unas declaraciones de Leon Eisenberg, el psiquiatra que “descubrió” el TDAH, que no dejan indiferente a nadie que viva o trabaje con niños.

El semanario alemán Der Spiegel, en un artículo en que ponía en relieve el aumento de enfermedades mentales en la población alemana, explicó que Eisenberg dijo, siete meses antes de morir, cuando contaba ya con 87 años, que “el TDAH es un ejemplo de enfermedad ficticia”. Los inicios del TDAH

Los primeros intentos por tratar de explicar que había niños con TDAH sucedieron en 1935. Por aquellos tiempos, los médicos habían tratado por primera vez a niños de primaria con un carácter inquieto y con dificultad para concentrarse en lo que se les pedía, bajo el diagnóstico de síndrome post-encefálico. Fue un intento que no cuajó porque claro, la mayoría de esos niños nunca habían tenido encefalitis.

En los años sesenta apareció el protagonista de nuestra historia, Leon Eisenberg, quien volvió a hablar de dicha enfermedad, pero esta vez con otro nombre, “reacción hipercinética de la infancia”. Bajo dicho diagnóstico pudo tratar a alumnos difíciles, probando diferentes psicofármacos con ellos. Empezó con dextroanfetamina y luego utilizó el metilfenidato, droga con la que consiguió su objetivo y que hoy en día prevalece como tratamiento de elección: los niños enérgicos se transformaban en niños dóciles.

En el año 1968 se incluyó la “reacción hipercinética de la infancia” en el Manual Diagnóstico y Estadístico (DSM) y desde entonces forma parte de dicho manual, sólo que ahora recibe el conocido nombre de Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).

El logro de Eisenberg y sus colaboradores fue conseguir que la gente creyera que el TDAH tiene causas genéticas, que es una enfermedad con la que se nace. Él mismo dijo, junto con las palabras en que decía que era una enfermedad inventada, que la idea de que un niño tenga TDAH (entendemos que la idea de que un niño sea muy movido y sea un alumno problemático) desde el nacimiento estaba sobrevalorada. Sin embargo, al conseguir que esto calara en la población y en los padres, el sentimiento de culpa desaparece, los padres se sienten aliviados porque el niño ha nacido así y el tratamiento es menos cuestionable. En 1993 se vendieron en las farmacias alemanas 34 kg de metilfenidato. En el año 2011 se vendieron 1.760 kg.

El conocido psiquiatra, que llegó a hacerse cargo de la gestión del servicio de psiquiatría en el prestigioso Hospital General de Massachusetts en Boston, donde fue reconocido como uno de los más famosos profesionales de la neurología y de la psiquiatría del mundo, decidió confesar la verdad meses antes de morir afectado de un cáncer de próstata, añadiendo que lo que debería hacer un psiquiatra infantil es tratar de determinar las razones psicosociales que pueden producir problemas de conducta. Ver si hay problemas con los padres, si hay discusiones en la familia, si los padres están juntos o separados, si hay problemas con la escuela, si al niño le cuesta adaptarse, por qué le cuesta, etc. A todo esto añadió que, lógicamente, esto lleva un tiempo, un trabajo y acompañado de un suspiro concluyó: “prescribir una pastilla contra el TDAH es mucho más rápido” (a lo que yo añadiría “y mucho más ventajoso para el negocio de la psiquiatría”). El negocio de la psiquiatría

Como he dicho al principio de la entrada parece que la psiquiatría es un monstruo capaz de llevarse cualquier cosa por delante, con un hambre voraz, que no se detiene y que hará todo lo posible por tratar de conseguir que toda persona sana acabe tomando una u otra medicación para tratar su (no) enfermedad. Se les ve el plumero, y una prueba más de ello es que ya existe la próxima enfermedad que será difundida por toda la infancia: el trastorno bipolar o enfermedad maníaco-depresiva.

Hasta los años noventa era una afección desconocida en los niños. Ahora ya es uno de los diagnósticos más frecuentes en psiquiatría infantil, hasta el punto que las visitas por este trastorno se han multiplicado por 40 en menos de diez años, siendo muchos de los “enfermos” niños de dos y tres años.

Uno de los responsables de la llegada del trastorno bipolar a EE.UU. es el psiquiatra Joseph Biederman, que lleva años haciendo estudios y conferencias sobre el tema y que recibió 1,6 millones de dólares entre el año 2000 y el 2007, procedentes de las farmacéuticas que fabricaron los medicamentos para dicho trastorno, al parecer para dedicarlos a seguir investigando la enfermedad.

Pero esto no es todo. Para conocer el alcance real del negocio de la psiquiatría, para ver hasta qué punto se inventan las enfermedades para luego poder dar los fármacos que ya existen, un estudio realizado por la psicóloga estadounidense Lisa Cosgrove reveló que, de los 170 miembros del grupo de trabajo del DSM (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales), es decir, los que hacen el manual de psiquiatría de referencia mundial, 95 (el 56%) tenía una o más relaciones financieras con las empresas de la Industria Farmacéutica. ¿Existe el TDAH?

Yo no sé si existe o no existe (y eso que el que la inventó dice que no), ni tampoco me toca a mí responder a esta pregunta, sin embargo estoy seguro de que son muchos los niños diagnosticados cuyo único pecado ha sido ser demasiado movidos, o ser demasiado insistentes a la hora de demandar de sus padres un poco más de atención. Ya hace más de dos años os ofrecí dos entradas en las que explicaba cómo se diagnostica el TDAH, para que vierais que no existe ninguna prueba diagnóstica de ningún tipo que determine que un niño tiene el mencionado trastorno. Todo se hace en base a la observación y en base al cumplimiento o no de unos criterios o parámetros que los niños normales deben hacer.

Ahora bien, ¿qué es ser normal? Krishnamurti dijo que “no es signo de buena salud el estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma”, así que quién sabe, quizás los niños que se rebelan ante el intento de domesticarles, aquellos que no soportan estar sentados escuchando cosas que no les interesan, aquellos que preferirían poder decidir qué hacer en sus vidas en todo momento, aquellos que quieren probarlo todo y no dejarse nada, quizás sean al fin y al cabo los más cuerdos.

No digo que ninguno de estos niños no tengan nada. No digo que no necesiten ayuda, porque es muy probable que muchos de ellos tengan muchos problemas, pero nunca he creído en la existencia de un trastorno que afecte al 10% de los niños y mucho menos he creído en la cura milagrosa del metilfenidato, porque si bien los niños cambian su comportamiento, los problemas que hicieron que el niño funcionara de un modo no aceptado siguen ahí.

Fuente: Der Spiegel

Nociticias sobre el TDAH y su promotor Leon Eisenberg

http://www.diariouno.com.ar/mundo/El-psiquiatra-que-descubrio-el-deficit-atencional-en-los-nios-confeso-que-es-una-enfermedad-ficticia-20130525-0022.html

 

Última actualización el Lunes, 27 de Mayo de 2013 15:48

Onfray y su crítica a Freud

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Entrevista a Elisabeth Roudinesco

Entrevista a Elisabeth Roudinesco

 

por mikel arizaleta
Viernes, 22 de Febrero de 2013 11:19
Proyectaría sus propios fantasmas en Freud

Ya el 19 de enero de 2013 nos alertaba el doctor en filosofía y crítico literario, Inaki Urdanibia en un artículo en Kaos en la red “La historia de la filosofía según Onfray”, que “Los dos tomos que ahora han visto la luz: VIII. Les freudiens hérétiques y IX. Les consciences réfractaires sirven bien para detectar ciertos resentimientos y unas fobias que no suenan a novedad, pues tales tonalidades ya asomaban sin disimulo en algunas obras anteriores. Simplemente diré cómo sus trabajos sobre Freud y sobre Camus han sido construidos de manera nada rigurosa, ni ejemplar desde luego”.

Mismo defecto, falta de rigurosidad de Michel Onfray en sus trabajos, aparecía ya denunciado en una entrevista de la catedrática Ingrid Galster a la doctora psicoanalítica Elisabeth Roudinesco, doctora en historia, aparecida en el periódico “Neue Zürcher Zeitung” el 26 de abril de 2011:

Elisabeth Roudinesco, usted en abril de 2010, cuando apareció en Francia el libro de Michel Onfray, protestó vehementemente. ¿Por qué?

- Como usted sabe yo colaboro en el suplemento semanal de literatura de “Le Monde” y reseño entre otras cosas libros que hablan sobre Freud y el freudismo. Por tanto era normal que comentase este escrito incendiario. No se trata de una “protesta” sino de un trabajo normal. Claro está, aquí hablamos de un autor que desde años escribe sobre todo y todos y que está en contra de todo: un rebelde profesional. Michel Onfray ve por doquier conspiraciones. Cree que se le echa en cara su vida privada, algo que en realidad a nadie interesa, y cree que él es el único que dice la verdad sobre todo: sobre la filosofía, la religión, la literatura y ahora sobre Freud y el psicoanálisis. Lo hace con gesto maniqueo: aquí el bien, allí el mal… Y todo ello resulta cómico. No soy la primera que lo dice. Con cada uno de sus libros pone a todos los especialistas de la materia, que trata, en contra suya. Y se entiende el porqué: Presupone ser el primero que ha descubierto a los materialistas de la antigüedad –que en realidad se los estudia en todas partes-; afirma que Platon y Kant fueron pre-nazis, que Sade fue también un precursor del nazismo, al igual que también el judaísmo, el cristianismo, el Islam… Si se le critica a él asume la actitud de un mártir, de una víctima de los conformistas. Pero con su anti-Freud se ha pasado tres pueblos, porque hacer de Freud un nazi, alguien conducido por el incesto, un enemigo de los homosexuales, un violador, un misógino, un bellaco, un mentiroso, un drogodependiente... es algo que no se puede admitir. Él no ha puesto en su contra a la “milicia de los freudianos” sino a la opinión pública: a los medios escritos desde la derecha a la izquierda, desde el “Figaro” al “Humanité”, a los profesores, a los intelectuales sin hablar de los analíticos y pacientes. No se puede olvidar que en Francia, según datos oficiales, sufren problemas psíquicos de cinco a ocho millones de personas. Onfray ha estigmatizado con su libro todo tipo de terapias y no sólo la psicología, y afirma fundar una nueva escuela terapéutica, cuya cabeza quiere ser él. La extrema derecha le ha apoyado por haber rehabilitado la tesis del médico Pierre Debray-Ritzen (1922-1993), un miembro activo de la Nouvelle Droite, de la nueva derecha.

Ya en 2005 apareció en Francia el “Livre noir de la psychanalyse” –el Libro negro del psicoanálisis-. También entonces usted se expresó en un libro. ¿Quizá Onfray ha aportado nuevos argumentos?

- No, ningún argumento nuevo, pero este libro es distinto a aquel libro negro en el que se manifestaban cuarenta autores, entre los que había antifreudianos radicales y terapeutas pertenecientes a la psicología cognitiva.

El libro de Onfray, al igual que otros suyos editados, se mantuvo durante semanas en la lista de libros más vendidos. No considero exagerado hablar en Francia de un “fenómeno Onfray” –como si de un modo latente se necesitasen sus libros “desmitologizadores”. ¿Cómo se explica esto?

- De hecho numerosos libros de Onfray son bestseller. Es un autor populista, que resulta interesante para determinados medios audiovisuales necesitados de una alta cuota de pantalla y a los que les agrada su anti-inlelectualismo y su arte de estigmatizar a “los grandes de este mundo”, al saber universitario y a los profesores, contraponiendo las supuestas virtudes de la provincia a la decadencia de los supuestos parisinos. Conocemos el tema. Y existe la fascinación, que alguien practica, de quien hable de lo que hable siempre lo hace con gran seguridad ubicando a todo quisque a derecha e izquierda. Es algo que siempre funciona. ¿Pero hasta cuándo va a durar? Onfray ha dejado su editorial, Grasset, porque no le apoyaba lo suficiente, que fue la que lanzó al mercado su anti-Freud con numerosos errores garrafales. Veremos si tales errores se corrigen en la edición alemana. Recuerdo algunos de los más cómicos y obscenos: Freud embaraza a su nuera (cuñada?), teniendo ésta 58 años. Freud está en Berlín en 1935 y colabora con los nazis (se confunde con Ernest Jones). Las hermanas de Freud son deportadas a Auschwitz y se encuentran con Rudolf Höss; cuando la realidad es que fueron asesinadas en Treblinka y Maly Trostenets. Freud apoya a Mussolini porque él en 1933 a petición de Eduardo Weiss escribió una dedicatoria humorística en su libro “¿Por qué guerra?”. Y, finalmente, Onfray evalúa equivocadamente a la izquierda freudiana porque la defiende sin saber de lo qué habla. La izquierda freudiana –desde Reich a Marcuse, Fromm y Fenichel- era crítica con Freud y a menudo marxista pero no antifreudiana.

Usted misma ha escrito numerosas obras en el ámbito del psicoanálisis, ¿corrige o modifica la teoría de Freud? ¿No está como todas marcada por la huella de su época?

- Para mí ése no es el problema. En la historia del psicoanálisis desde hace tiempo se han sometido las teorías de Freud a una revisión y han sido criticadas con razón. Hoy en la historia del pos-freudismo hay numerosas corrientes divergentes. El verdadero problema está en que los psicoanalíticos sólo ejercen y apenas se interesan por la historia de su disciplina y menos por Freud. Por eso impresiona su dificultad a la hora de defender su disciplina o a la hora de intervenir en un debate como el presente si no es porque se sientes ultrajados. Hoy conocemos todo sobre la vida de Freud, no se encubre nada, y si sigue habiendo psicoanalíticos que creen en leyendas áureas no quiere decir que ahora haya que inventarse tramas negras.


Traducido para Rebelión por Mikel Arizaleta.
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Panfletos

El filósofo francés Michel Onfray pretendería bajar del pedestal a Sigmund Freud
Odio hacia el psicoanálisis

Neue Zürcher Zeitung

La catedrática alemana ya jubilada, doctora Ingrid Galster, dominadora del francés -no en vano escribió su tesis doctoral sobre La recepción del teatro de Sartre en el contexto político-cultural de la ocupación alemana de París (premio Estrasburgo en 1986) y entre otros libros autora también del excelente trabajo "Lope de Aguirre o La posteridad arbitraria"- escribió ya en el 2010 un artículo sobre el filósofo francés Michel Onfray, a raíz de la interpretación que hace de Sigmund Freud en su libro "Freud: el crepúsculo de un ídolo, la fábula freudiana".

Éste es el interesante artículo de la catedrática Ingrid Galster, publicado el 3 de julio de 2010 en el diario suizo “Neue Zürcher Zeitung” sobre el libro de Michel Onfray antes citado y que merece la pena que el lector castellano no lo desconozca.

 

***

Michel Onfray piensa y habla muy aceleradamente, algo que se puede observar a menudo en la televisión francesa, que sin duda es un cotizado participante en debates. El filósofo de 51 años tras 20 años de enseñanza en un Instituto técnico dejó su vida de profesor para fundar una Universidad popular en Caen el 2002, fecha desde la que viene publicando entre cuatro y diez libros (sin contar las nuevas ediciones) por año, en los que expone a contrapelo toda la historia del pensamiento occidental. Su última víctima en el 2010 Sigmund Freud, fecha en la que publicó el libro “Le crépuscule d´une idole”.

 

Las "tesis"

Onfray comparte con Nietzsche la convicción de que toda verdad, que pretende ser universal, tiene siempre un origen autobiográfico. Y en su "psico-biografía“ de Freud intenta demostrar que esto mismo ocurre en el psicoanálisis, afirmando que las obsesiones de Freud habrían sido el fundamento de sus teorías.

¿El complejo de Edipo, la más famosa de las teorías freudianas? Se intuye su respuesta: Freud deseaba a su madre y odiaba a su padre. Soñaba en tener relaciones sexuales con una de sus hijas. "Torturó" durante años a su hija Ana, quien tuvo que contarle en el diván cómo se masturbaba, imaginándose ser golpeada por su padre. Con su cuñada, cuyo dormitorio se comunicaba con el del matrimonio Freud, mantuvo relaciones adúlteras durante cuarenta años. Su ama de llaves tuvo que coser sin cesar los agujeros de los bolsillos de sus pantalones, fruto de su masturbación obsesiva etc.

¿Los métodos de Freud? Antes de que sus pacientes se tumbaran en el diván -procedimiento económicamente rentable, eliminador de trabajo y no originario de él- lo intentó con cocaína, electroterapia, hipnosis y con la imposición de manos. Según Onfray, el supuesto desmistificador en realidad se entregó al pensamiento mágico.

¿La curación de los pacientes? Nunca hubo tal, puesto que Freud, a juicio de Onfray, falsificó conscientemente los resultados de sus terapias, ocultando también la muerte de más de uno de sus terapeutizados.

¿La actitud política de Freud? Apoyó el fascismo, con quien tendría afinidades su teoría de los instintos de muerte y por lo demás, aunque judío, fue antisemita. El que nuestra imagen no concuerde con su exposición se debe a que el "padre del psicoanálisis" mintió, destruyó documentos y se fabricó su propia leyenda. Sus discípulos hicieron lo necesario para que la verdad tampoco brillara tras su muerte.

Ésta y otras "tesis", que aparecen muy resumidamente en el preámbulo y la cubierta para facilitar la lectura, no resultan en su mayoría muy novedosas. Todavía en el 2005 se podían ojear, en las librerías parisinas, en un libro negro con aportaciones sobre todo del mundo angloamericano, provocando extrañeza y conmoción, dado que el psicoanálisis en la década de los sesenta y setenta -ya antes del "fin de las ideologías"- se había convertido para muchos en un sistema explicativo, al que aún se le atribuía últimas fundamentaciones.

Sin embargo Onfray lleva la crítica al extremo, como por ejemplo cuando afirma que Freud, por desconocer una separación categorial entre normalidad y patología y admitir tan sólo una gradual, habría colocado a la víctima y al verdugo -sus hermanas asesinadas en el campo de concentración y el comandante del campo de concentración Rudolf Höss- en el mismo plano.

Pero tampoco el estilo es el mismo que el del "Livre noir de la psychanalyse". Es muy evidente que se trata de textos, que Onfray ha expuesto antes en su Universidad popular, ya que la retórica tiene un fuerte carácter oral (y por eso lamentablemente muchas redundancias). Las intervenciones de Onfray son auténticas cascadas verbales, precipitados orales sobre sus oyentes, buscando el orador con numerosos pasajes plagados de puntos suspensivos la complicidad de su público. Onfray se reafirma como un monologuista, interesado en atraer la atención del oyente con ocurrencias divertidas despojadas de su contexto, se podría decir que cual demagogo presenta y ofrece a la consideración del público a un Freud previamente ridiculizado y caricaturizado.

Y la provocación, cuando está apoyada con fuerza por los medios como en este caso, tiene su efecto. Ha sido sobre todo Elisabeth Roudinesco, quien como historiadora del psicoanálisis y cronista desde hace numerosos años de "Le Monde" ocupa casi una posición de monopolio y ha sido varias veces mencionada por Onfray, la que ha asestado una réplica contundente a Michel Onfray. En una crítica extensa, aparecida primero en la red y ya un mes después de la panfletada de Onfray en Le Seuil en forma de libro, Roudinesco demostró y echó en cara al filósofo -que en tan sólo cinco meses de estudio se sintió ya especialista en Freud- desconocimiento y un numeroso cúmulo de errores. Y la risa y la mofa cambió de lado cuando ella calculó que por los datos aducidos por Onfray la cuñada de Freud habría quedado embarazada y abortado nada menos que a la edad de 58 años… También acusó a Onfray de haber trabajado con la peor traducción disponible de Freud. El compañero de la psicoanalista, que desde el inicio de 2010 dirige la editorial Le Seuil, es quien edita precisamente la nueva traducción de las principales obras de Freud.

¿Resentimiento?

El contrapanfleto de Roudinesco se presentó a finales de mayo del 2010 en presencia de algunos compañeros de armas, que aportaron textos breves, ante setecientas personas en la Universidad de Caen. Onfray, que aunque invitado no acudió, dejó escrito en su blog que a petición de Roudinesco se le denegaron las subvenciones para su Universidad popular, afirmación que inmediatamente después debió desmentir.

"¿Por qué tanto odio hacia el psicoanálisis?, se pregunta Roudinesco. Onfray parece dar en una entrevista inconscientemente su respuesta. El filósofo, a quien le gusta recalcar y dejar constancia de su origen humilde -es hijo de un agricultor y de una mujer de la limpieza-, se muestra en la provincia normanda en contra de lo que él considera la hegemonía del pensamiento elitista parisino.

Quizá la llave de su éxito y la venta de sus numerosísimos libros radique y se deba a que muchos comparten ese resentimiento suyo, haciéndose eco del mismo. En tan sólo dos meses la editorial Grasset dice haber vendido nada menos que 150.000 ejemplares.

Cuando en el 2002 apareció en Francia el “Libro negro del psicoanálisis” Elisabeth Roudinesco reaccionó de inmediato con un contrapanfleto. En “¿Pourquoi tant de haine?” la psicoanalítica e historiadora, que se muestra como corifea en el campo de la historia de la psicología, intentó con algunos litigantes examinar la causa de lo que ella valora como odio hacia el psicoanálisis. Cinco años después de la aparición de la despiadada crítica provocativa de Freud de Michel Onfray “Le crépuscule d´une idole. L´affabulation freudienne” (Grasset) salió de nuevo a la palestra con un escrito, que por el título y el objetivo recuerda y enlaza con el del 2005: “Mais pourquoi tant de haine?” (Seuil).

El libro de Onfray fue lanzado al mercado francés en abril del 2010 con cierto revuelo de medios. En muy poco tiempo alcanzaron su libros vendidos cifras de seis números. Roudinesco criticó el libro en “Le Monde” y movilizó con una colaboración en la red a multitud de internautas. El volumencito de ella, ahora traducido al alemán, fue presentado poco después de la aparición del suntuoso libro de Onfray en la Universidad de Caen a un público de setecientas personas. Onfray, que también en Caen había fundado una Universidad popular en la que imparte las clases –que más tarde aparecieron como libro-, fue invitado a la presentación, pero no se presentó ante el tribunal. En su lugar se desahogó en su blog sobre Roudinesco traspasando claramente todas los límites del decoro.

Roudinesco encuadra el “anti-Freud” dentro de las campañas contra las verdades establecidas de la ciencia recibida. Demuestra desconocimiento en el autor respecto a la obra freudiana y a la investigación sobre el tema, corrige estimaciones falsas y numerosos errores en el tema. En base a los escritos autobiográficos del filósofo nos hace ver ella qué es lo que motivaría el odio personal de Onfray hacia el psicoanálisis: Proyectaría sus propios fantasmas en Freud. Roudinesco aborda también en profundidad el rechazo del psicoanálisis, que tiene una larga tradición.

(Traducido por Mikel Arizaleta)

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Última actualización el Lunes, 25 de Febrero de 2013 19:36

Slavoj Zizek

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Algunas filmaciones para conocer a:

Slavoj Zizek 1

Slavoj Zizek 2

Medicinas

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Premio Nóbel de Medicina: Las Farmacéuticas bloquean las medicinas que curan porque no son rentables impidiendo su distribución,

Posted on 9 april, 2011

El ganador del Premio Nobel de Medicina Richard J. Roberts denuncia la forma en la que operan las grandes farmacéuticas dentro del sistema capitalista, anteponiendo los beneficios económicos a la salud y deteniendo el avance científico en la cura de enfermedades porque curar no es tan rentable como la cronicidad.

Hace unos días se publicó una nota sobre datos revelados que muestran que las grandes compañías farmacéuticas en Estados Unidos gastan cientos de millones de dólares al año pagando a doctores para que éstos promuevan sus medicamentos. Para complementar reproducimos esta entrevista con el Premio Nobel de Medicina Richard J. Roberts quien señala que los fármacos que curan no son rentables y por eso no son desarrollados por las farmacéuticas que en cambio sí desarrollan medicamentos cronificadores que sean consumidos de forma serializada. Esto, señala Roberts, también hace que algunos fármacos que podrían curar del todo una enfermedad no sean investigados. Y se pregunta hasta qué punto es válido y ético que la industria de la salud se rija por los mismos valores y principios que el mercado capitalista, los cuales llegan a parecerse mucho a los de la mafia. La entrevista originalmente fue publicada por el diario español La Vanguardia:

¿La investigación se puede planificar?

- Si yo fuera ministro de Sanidad o el responsable de Ciencia y Tecnología, buscaría a gente entusiasta con proyectos interesantes; les daría el dinero justo para que no pudieran hacer nada más que investigar y les dejaría trabajar diez años para sorprendernos.

- Parece una buena política.

- Se suele creer que, para llegar muy lejos, tienes que apoyar la investigación básica; pero si quieres resultados más inmediatos y rentables, debes apostar por la aplicada…

- ¿Y no es así?

- A menudo, los descubrimientos más rentables se han hecho a partir de preguntas muy básicas. Así nació la gigantesca y billonaria industria biotech estadounidense para la que trabajo.

- ¿Cómo nació?

- La biotecnología surgió cuando gente apasionada se empezó a preguntar si podría clonar genes y empezó a estudiarlos y a intentar purificarlos.

- Toda una aventura.

- Sí, pero nadie esperaba hacerse rico con esas preguntas. Era difícil obtener fondos para investigar las respuestas hasta que Nixon lanzó la guerra contra el cáncer en 1971.

- ¿Fue científicamente productiva?

- Permitió, con una enorme cantidad de fondos públicos, mucha investigación, como la mía, que no servía directamente contra el cáncer, pero fue útil para entender los mecanismos que permiten la vida.

- ¿Qué descubrió usted?

- Phillip Allen Sharp y yo fuimos premiados por el descubrimiento de los intrones en el ADN eucariótico y el mecanismo de gen splicing (empalme de genes).

- ¿Para qué sirvió?

- Ese descubrimiento permitió entender cómo funciona el ADN y, sin embargo, sólo tiene una relación indirecta con el cáncer.

- ¿Qué modelo de investigación le parece más eficaz, el estadounidense o el europeo?

- Es obvio que el estadounidense, en el que toma parte activa el capital privado, es mucho más eficiente. Tómese por ejemplo el espectacular avance de la industria informática, donde es el dinero privado el que financia la investigación básica y aplicada, pero respecto a la industria de la salud… Tengo mis reservas.

- Le escucho.

- La investigación en la salud humana no puede depender tan sólo de su rentabilidad económica. Lo que es bueno para los dividendos de las empresas no siempre es bueno para las personas.

- Explíquese.

- La industria farmacéutica quiere servir a los mercados de capital…

- Como cualquier otra industria.

- Es que no es cualquier otra industria: estamos hablando de nuestra salud y nuestras vidas y las de nuestros hijos y millones de seres humanos.

- Pero si son rentables, investigarán mejor.

- Si sólo piensas en los beneficios, dejas de preocuparte por servir a los seres humanos.

- Por ejemplo…

- He comprobado como en algunos casos los investigadores dependientes de fondos privados hubieran descubierto medicinas muy eficaces que hubieran acabado por completo con una enfermedad…

- ¿Y por qué dejan de investigar?

- Porque las farmacéuticas a menudo no están tan interesadas en curarle a usted como en sacarle dinero, así que esa investigación, de repente, es desviada hacia el descubrimiento de medicinas que no curan del todo, sino que hacen crónica la enfermedad y le hacen experimentar una mejoría que desaparece cuando deja de tomar el medicamento.

- Es una grave acusación.

- Pues es habitual que las farmacéuticas estén interesadas en líneas de investigación no para curar sino sólo para convertir en crónicas dolencias con medicamentos cronificadores mucho más rentables que los que curan del todo y de una vez para siempre. Y no tiene más que seguir el análisis financiero de la industria farmacológica y comprobará lo que le digo.

- Hay dividendos que matan.

- Por eso le decía que la salud no puede ser un mercado más ni puede entenderse tan sólo como un medio para ganar dinero. Y por eso creo que el modelo europeo mixto de capital público y privado es menos fácil que propicie ese tipo de abusos.

- ¿Un ejemplo de esos abusos?

- Se han dejado de investigar antibióticos porque son demasiado efectivos y curaban del todo. Como no se han desarrollado nuevos antibióticos, los microorganismos infecciosos se han vuelto resistentes y hoy la tuberculosis, que en mi niñez había sido derrotada, está resurgiendo y ha matado este año pasado a un millón de personas.

- ¿No me habla usted del Tercer Mundo?

- Ése es otro triste capítulo: apenas se investigan las enfermedades tercermundistas, porque los medicamentos que las combatirían no serían rentables. Pero yo le estoy hablando de nuestro Primer Mundo: la medicina que cura del todo no es rentable y por eso no investigan en ella.

- ¿Los políticos no intervienen?

- No se haga ilusiones: en nuestro sistema, los políticos son meros empleados de los grandes capitales, que invierten lo necesario para que salgan elegidos sus chicos, y si no salen, compran a los que son elegidos.

- De todo habrá.

- Al capital sólo le interesa multiplicarse. Casi todos los políticos – y sé de lo que hablo- dependen descaradamente de esas multinacionales farmacéuticas que financian sus campañas. Lo demás son palabras…
Última actualización el Miércoles, 15 de Febrero de 2012 22:53

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